Los precios al consumidor en Lima Metropolitana subieron 0,29% en julio frente a junio, mientras la inflación acumulada entre enero y julio llegó a 4,09% y la variación anual alcanzó 4,07%, informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) de Perú.

El resultado mensual estuvo impulsado principalmente por alimentos y transporte. La mayor demanda de pasajes durante las Fiestas Patrias se combinó con aumentos en productos de consumo frecuente, especialmente la carne de pollo y algunas hortalizas. En sentido contrario, las reducciones en combustibles, electricidad y varios alimentos ayudaron a contener el avance del índice general.

Alimentos y viajes presionaron el índice

La división de alimentos y bebidas no alcohólicas registró un aumento mensual de 0,67%, el mayor entre los grandes grupos de consumo reportados por el INEI. Dentro de ese rubro, el pollo eviscerado subió 13,32%, el tomate 10,25% y el ají amarillo escabeche 47,04%.

Estas variaciones muestran la intensidad de algunos movimientos puntuales, pero no deben interpretarse como el cambio promedio de toda la canasta. De los 586 productos considerados para Lima, 325 aumentaron de precio, 117 bajaron y 144 permanecieron sin variación.

El transporte avanzó 0,20% durante el mes. El pasaje en ómnibus interprovincial subió 18,68% y el pasaje aéreo nacional, 15,47%. El INEI vinculó esos incrementos con la mayor demanda por las celebraciones de Fiestas Patrias, un factor estacional concentrado en una parte del mes.

También aumentaron los precios en muebles y artículos para el hogar, con una variación de 0,44%; comunicaciones, con 0,25%; bienes y servicios diversos, con 0,24%; y recreación y cultura, con 0,22%. Restaurantes y hoteles registraron un alza de 0,18%.

Combustibles y servicios básicos moderaron el aumento

La presión al alza fue parcialmente compensada por el descenso de 0,12% en alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles. Según el organismo estadístico, el gas doméstico bajó 1,1% y el consumo residencial de electricidad disminuyó 0,3% tras la entrada en vigor de un nuevo pliego tarifario el 4 de julio.

Los combustibles para vehículos cayeron 4,4% en conjunto. El gasohol bajó 4,8%, el gas licuado de petróleo vehicular 4,1% y el diésel 1,5%. Entre los alimentos con mayores descensos estuvieron los arándanos, con una caída de 16,23%; la papaya, con 13%; y el bonito, con 11,34%.

La medición de Lima sin alimentos y energía, utilizada para observar movimientos menos expuestos a algunos componentes volátiles, subió 0,28% en julio. La cercanía entre esa cifra y la variación total de 0,29% indica que el movimiento mensual no dependió exclusivamente de alimentos o energía, aunque varios de los cambios más visibles para los hogares sí ocurrieron en esos rubros.

La inflación nacional también avanzó

A escala nacional, el índice de precios aumentó 0,30% en julio, acumuló 3,71% en los primeros siete meses del año y registró una variación anual de 3,70%. Las 26 ciudades incluidas en la medición mostraron aumentos mensuales, pero con diferencias considerables.

Chimbote presentó la mayor variación, con 0,72%, seguida por Ica, con 0,64%; Tacna, con 0,54%; y Ayacucho y Huancavelica, ambas con 0,53%. En el extremo inferior se ubicaron Tarapoto y Puno, con 0,01% cada una, y Cajamarca, con 0,02%.

La diferencia entre la tasa anual de Lima, de 4,07%, y la nacional, de 3,70%, confirma que el costo de vida no evolucionó de manera uniforme en el país. Para los hogares, el impacto dependerá de su patrón de consumo: quienes destinaron una mayor proporción de sus ingresos a pollo, hortalizas o viajes interprovinciales enfrentaron presiones más fuertes, mientras que las bajas en combustibles y algunos servicios amortiguaron parte del efecto.

Los datos corresponden al cierre de julio y describen variaciones observadas, no una previsión para los meses siguientes. La evolución futura dependerá, entre otros factores, del comportamiento de los alimentos, las tarifas, los combustibles y los componentes estacionales del transporte.