Una avioneta que realizaba un recorrido turístico sobre las Líneas de Nasca, en el sur de Perú, se estrelló el sábado 1 de agosto y causó la muerte de las 13 personas que viajaban a bordo. Entre las víctimas había 11 turistas extranjeros y dos tripulantes peruanos, de acuerdo con la información difundida por las autoridades y recogida por medios locales e internacionales.

La aeronave, operada por la empresa Aerodiana, había despegado del aeropuerto de Pisco a las 12:10 p. m. con destino al circuito de los geoglifos. Cerca de la 1:00 p. m., la tripulación reportó una emergencia a la torre de control del aeródromo de Nasca y después se perdió el contacto radial, según el comunicado del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) citado por El Comercio y BBC News Mundo.

La avioneta cayó en la zona de Pueblo Viejo, en la provincia de Nasca, y se incendió tras el impacto. Equipos de la Policía, bomberos aeronáuticos y personal de aviación civil llegaron al lugar y confirmaron que no había sobrevivientes.

Quiénes viajaban en la aeronave

Los 11 pasajeros eran ciudadanos europeos: siete italianos, dos alemanes y dos españoles. Los dos integrantes de la tripulación eran peruanos. Las autoridades no habían divulgado públicamente las identidades al cierre de los primeros reportes, mientras avanzaban las notificaciones a los familiares por los canales diplomáticos correspondientes.

El MTC identificó la aeronave como un Cessna Caravan C-208 con matrícula OB-2001. La información disponible confirma que contaba con autorización para realizar sobrevuelos turísticos, pero no permite establecer todavía qué provocó la emergencia ni el impacto.

Investigación técnica en marcha

La Dirección General de Aeronáutica Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes de Aviación activaron los procedimientos técnicos para esclarecer las causas. La zona fue acordonada para permitir el trabajo de la fiscalía y de los investigadores aeronáuticos.

Las primeras versiones sobre la fase exacta del vuelo no son completamente uniformes. Algunos reportes señalan que la aeronave se encontraba sobrevolando las cercanías de Socos cuando emitió la alerta, mientras otros indican que ya se aproximaba al aeropuerto de Nasca. Esa diferencia no altera el balance confirmado de víctimas, pero deberá ser resuelta por la investigación oficial mediante registros de control aéreo, comunicaciones y evidencias del lugar.

No existe por ahora una conclusión oficial sobre una falla mecánica, condiciones meteorológicas o un error operativo. Cualquier atribución de causa antes del informe técnico sería preliminar.

Un circuito turístico de relevancia internacional

Las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa fueron inscritas por la Unesco como Patrimonio Mundial en 1994. Los enormes diseños trazados sobre la superficie desértica son una de las principales atracciones arqueológicas de Perú y los sobrevuelos constituyen una vía habitual para observarlos.

El accidente vuelve a poner la seguridad de esas operaciones bajo escrutinio. En febrero de 2022, otra avioneta turística se estrelló en la zona y murieron siete personas. La comparación aporta contexto, pero no demuestra que ambos siniestros compartan una causa.

La prioridad inmediata es identificar formalmente a las víctimas, apoyar a sus familiares y preservar las evidencias necesarias para la investigación. Las conclusiones sobre responsabilidades y eventuales cambios en la operación del circuito dependerán de los resultados oficiales.