El presidente de Colombia, Gustavo Petro, propuso abrir un diálogo entre Estados Unidos y Cuba durante una visita oficial a La Habana, la última de su mandato antes del cambio de gobierno previsto para el 7 de agosto.
Petro formuló el planteamiento después de reunirse con el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, en el Palacio de la Revolución. Según sus declaraciones reproducidas por la Presidencia de Cuba y corroboradas por Deutsche Welle, el mandatario colombiano pidió sustituir el riesgo de una intervención militar por un intercambio político entre gobiernos.
“Vine para convocar a la humanidad a la solidaridad con Cuba, para que aquí no exista una invasión, ni un lanzamiento de misiles”, dijo Petro. Añadió que su propuesta estaba dirigida al gobierno estadounidense, incluido el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Hasta el cierre de los reportes consultados, no había confirmación de que Washington hubiese aceptado la propuesta ni de que existiera un mecanismo formal de negociación. El pronunciamiento debe entenderse, por tanto, como una iniciativa política del presidente colombiano y no como el anuncio de conversaciones ya acordadas.
Una visita marcada por la transición en Colombia
El viaje se produjo a menos de una semana de que Petro entregue la presidencia al mandatario electo Abelardo de la Espriella. France 24 informó que el gobernante saliente llegó a Cuba el 31 de julio y que la agenda incluía una reunión con Díaz-Canel y una ofrenda floral en el memorial a José Martí.
La política hacia La Habana podría cambiar con la nueva administración. De la Espriella ha anunciado que pretende cerrar la embajada colombiana en Cuba y romper las relaciones diplomáticas con la isla. Esa medida seguía siendo una promesa del presidente electo y no una decisión ejecutada al momento de la visita de Petro.
El contraste entre ambas posiciones convierte el viaje en una señal diplomática de cierre de mandato. Petro ha defendido la relación con Cuba y ha reconocido el papel que la isla desempeñó como sede y acompañante de procesos de paz colombianos. Su sucesor, en cambio, ha planteado un distanciamiento inmediato.
La tercera visita de Petro como jefe de Estado
La Presidencia cubana señaló que esta fue la tercera visita de Petro a la isla desde que asumió el poder. La primera ocurrió en junio de 2023, durante un ciclo de negociaciones entre el Gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional; la segunda fue en septiembre de ese mismo año, con motivo de la Cumbre del G77 y China.
En el encuentro más reciente, Díaz-Canel agradeció públicamente el respaldo de Petro y reiteró, según el comunicado oficial cubano, el compromiso de su gobierno con la paz en Colombia. Esa valoración corresponde a la posición de La Habana y no implica un acuerdo nuevo entre los dos países.
Para América Latina, el episodio anticipa una posible reorientación de la política exterior colombiana. Colombia ha utilizado a Cuba como interlocutor en asuntos de paz y cooperación, mientras la futura administración ha anunciado que revisará esa relación. La forma en que se aplique esa promesa tendrá consecuencias para los canales diplomáticos bilaterales y para el papel que La Habana pueda desempeñar en eventuales procesos colombianos.
La visita concluyó el 1 de agosto, de acuerdo con la agenda difundida por la Cancillería cubana. Petro regresaría a Colombia para completar los últimos días de su mandato, sin que los reportes consultados registraran un acuerdo concreto derivado de su propuesta a Estados Unidos.