Las autoridades de Guyana abrieron una investigación penal sobre el naufragio del ferry estatal MV Barima, que volcó frente a la costa de Essequibo cuando cubría la ruta entre Georgetown y Port Kaituma. Hasta el 20 de julio se habían recuperado diez cuerpos y rescatado 67 personas.
La investigación se concentra en tres asuntos: la carga transportada, la exactitud del manifiesto de pasajeros y la conducta de la tripulación. Associated Press informó que al menos 32 de las personas rescatadas no aparecían en el registro, una diferencia que dificulta determinar cuántas viajaban realmente y si aún hay desaparecidos.
El manifiesto como pieza de seguridad
Un listado incompleto no es un problema administrativo menor. En un accidente marítimo, el manifiesto permite saber a quién buscar, contactar a familiares y calcular la capacidad ocupada. También ayuda a reconstruir si el peso y la distribución de pasajeros y carga respetaban los límites de la embarcación.
La presencia de decenas de personas no registradas obliga a revisar los controles al embarcar y la supervisión de una ruta estatal que conecta comunidades para las que el transporte fluvial es esencial. La investigación deberá establecer si la discrepancia fue excepcional o refleja una práctica tolerada.
Una red vital para comunidades remotas
Los ferris cumplen una función crítica en Guyana, donde grandes distancias y una geografía atravesada por ríos hacen que muchas comunidades dependan de rutas acuáticas. Esa importancia aumenta la responsabilidad pública de mantener embarcaciones, controlar la carga y registrar a cada pasajero.
La causa exacta del vuelco no estaba determinada al cierre. Las autoridades deberán revisar las condiciones meteorológicas, el estado mecánico, la distribución de peso y las decisiones adoptadas antes y durante la emergencia. Sin esos resultados, no corresponde atribuir el accidente a una sola falla.
La recuperación de víctimas continúa mientras las familias esperan respuestas. Más allá de las eventuales responsabilidades individuales, la diferencia entre el registro y los rescatados ya señala una vulnerabilidad verificable en el sistema de control.